miércoles, 10 de agosto de 2016

¿El escritor nace o se hace?

Hace poco hablábamos de si escribir es un trabajo. Ahora tenemos otra pregunta relacionada… y es que, al margen del trabajo, ¿el escritor nace escritor, o se hace?

Hoy en día está de moda decir que nada te viene dado, que no existen los talentos naturales, que el escritor, como cualquier artista, se forja a golpe de practicar. Y es cierto, pero puede que no del todo.

Creo que las personas nacemos con semillas. Esas semillas las tenemos plantadas dentro, y simbolizan nuestros distintos talentos. Depende de nosotros cultivarlos o no. ¿Qué pasa si no riegas una semilla? Que se muere, por muy bien plantada que esté. Pero si la riegas y la abonas, si la cuidas y le das tu tiempo y tu afecto… crece. Igual que lo hace el talento.

Os voy a poner un ejemplo sobre esto.

Ani, mi contraparte en Athalia’s, es buenísima en dibujo, como ya sabréis si habéis visto nuestras portadas. Son increíbles, brillantes, vibrantes en su forma y color.

Ani ha aprendido todo lo que sabe por sí misma. Todo lo que veis en sus ilustraciones lo ha hecho sin más ayuda que tutoriales por internet. No ha estudiado cursos ni mucho menos carreras. Todo viene de sí misma, y del modo en que ha cuidado de su semilla, de su talento.

Yo, en cambio, nunca he tenido habilidad para el dibujo. He hecho cursos, he comprado cursillos, he visto los mismos tutoriales que Ani, incluso le he pedido consejos a ella, y jamás he podido, ya no igualarme, ni siquiera estar cerca de su altura.

Aquí entra en juego el talento de cada uno. Es más que evidente que yo no tengo talento para el dibujo, pero puede que tenga otros.

De modo que si volvemos a la pregunta, ¿el escritor nace o se hace? Pues bien, mi respuesta es: ambas cosas. Necesitas la semilla para ser un buen escritor; pero si no ayudas a la semilla a crecer, entonces no lo serás jamás.

domingo, 7 de agosto de 2016

Minireseña:
Verdades y mentiras, de Nora Roberts



Empecé este libro al menos dos veces antes de conseguir leérmelo bien, y la verdad es que me puse por lealtad, porque me gusta mucho Nora Roberts. Se basa en algo que a mí me disgusta muchísimo, que es el mundo del famoseo. Desprecio lo mucho que importa quién se casa con quién y quién le pone los cuernos a quién, y lo poco que sé del modo de vida de esa gente me disgusta todavía más.

Verdaderamente, el libro va de eso, puesto que trata de escribir la biografía de una famosa actriz. He sido totalmente incapaz de cogerle una pizca de cariño a Eve; es ni más ni menos que lo que se dice a sí misma, o sea ser, fría e insensible, por no hablar de arrogante y egoísta. Es una mujer dispuesta a todo por conseguir sus objetivos, y da igual a quién arrolle por el camino.

He tardado más de medio libro en cogerle el gusto. Paul me parecía imbécil, Eve ya lo he dicho, el ambiente era pura hipocresía, y en general, salvo la propia Julia y su hijo Brandon, todo me ha parecido… muy del mundo de los famosillos.

Al final, no obstante, la cosa va mejorando. Se desvelan secretos, que por poco que me guste Eve, sí han sido interesantes. Nora Roberts ha creado un entramado de pequeñas historias que se entrelazan entre sí, hasta llegar al gran final… Y cuando llegas a ese gran final, todavía queda lo peor por llegar: ha habido un asesinato relacionado con toda esta historia, y hay que descubrir quién es el culpable.

3. Para Pasar el Rato

miércoles, 3 de agosto de 2016

¿Escribir es un trabajo?

Hace poco vi a una amiga escritora (hola, Bry) hablar de ello en Facebook. Desde entonces le he estado dando vueltas.

Cuando era pequeña es verdad que nunca dije que quisiera ser escritora, pero no sé si era porque no quería o por otros motivos. Lo cierto es que escribo desde que aprendí a coger un lápiz. Hacía cuentos (horribles) con dibujos (todavía peores) y estaba muy orgullosa mientras lo escribía, y cuando lo terminaba, y mucho tiempo después.

No, creo que no es que no quisiera. Siempre me ha encantado escribir. Empezar con cuentos, seguir con fanfics, empezar a introducirme en el mundo que poco a poco fue siendo la cuna de todas las novelas de Athalia’s… amé cada paso, y lo sigo haciendo.

Creo que no decir que eres escritor, creo que pensar que escribir no es tu trabajo, no depende de si lo sientes así o no… sino que depende del condicionamiento social.

Verás, es un hecho que socialmente escribir no es un trabajo. Ser periodista sí. Ser columnista. Pero ser escritor como tal, uff… No. Bien que oímos muchísimo eso de que escribir no da para comer, y si no da para comer, no es un trabajo.

Hay mucha presión respecto a eso, sobre hacer algo productivo con tu vida (algo que no es, y nunca será, artístico). Ni escritores ni pintores ni poetas se ganan la vida con el arte, eso es un hecho, y quien lo niegue vive en las nubes.

Pero, ¿sabéis? He crecido. Ya no soy una niña que ni siquiera piensa en decir que su trabajo es escribir, sencillamente porque nadie “trabaja de eso”.

Soy escritora.

Puede que no viva de ello, pero sí es mi trabajo, y lo adoro. Si tengo que hacer otra cosa para ganarme el pan, pues así sea, pero sigo siendo escritora.

Así que sí, yo creo que escribir es un trabajo. Y es un trabajo muy serio.

domingo, 31 de julio de 2016

Pre-reseña:
Aloha Baby, de Laura Morales


A primera vista, estas páginas muestran una historia fresca y diferente, en que encontramos a una escritora sumida en una profunda depresión. Aunque en lo personal la raíz de esa depresión no me parece para tanto, cada uno es un mundo, y no podemos juzgar al personaje por ello.

Nos lleva hasta Maui, que es un escenario poco conocido, y además la ambientación parece muy acertada, así de entrada. El que parece ser el maromo de turno, no obstante, me ha caído un pelín gordo… pero creo que el libro lo puede valer.

1. Merece la oportunidad

miércoles, 27 de julio de 2016

Autopublicación: pros y contras

Como ya sabéis, nosotras somos escritoras autopublicadas. Tomamos la decisión sin presiones, y desde luego no teníamos un rechazo editorial a nuestra espalda para decidir que si ellos no nos querían, lo haríamos por nuestra cuenta.

No, fue nuestra decisión, porque así creíamos que íbamos a tener un control mayor sobre nuestros bebés.

Y es cierto.

Pero cuando vas a empezar a menudo no sabes, no sabes DE VERDAD los pros y los contras de la autopublicación. Así que para ti, si estás pensando en autopublicar, es esta lista:

Pros
—Es cierto, controlas tu obra en todos sus aspectos.
—Tú decides cuánto cobras, y no un tercero. En createspace (la plataforma de libros en papel de Amazon), por ejemplo, te recomiendan un precio, en función de la cantidad de páginas, pero a partir de ahí tú decides.
—Tú decides cómo manejas la publicidad.
—Nadie toca la portada sin tu consentimiento y opinión.
—Nadie toca EL CONTENIDO sin tu consentimiento y opinión.
—Tú tienes, siempre y sin lugar a dudas, la última palabra.

Contras
—Si te han dicho que autopublicar es gratis, mmmm… piénsalo otra vez. Probablemente necesites contratar a un ilustrador que te haga la portada, y un maquetador para el libro. Y sería ideal que la novela pasara por un corrector. Todo eso significa dinero.
—Tomar tú todas las decisiones también implica que te roba mucho tiempo de escritura y de otras cosas. Tenlo en cuenta.
—Ser autopublicado significa que no tienes una empresa que te respalde en la publicidad… o sea, que eres tú quien tiene que buscarse las habichuelas y promocionar su obra y su sello personal.
—Por desgracia, también hace que muchos te tachen automáticamente de su lista de navidad. Si eres autopublicado, significa que no vales nada como escritor, y punto.

A nosotras la verdad es que nos compensa, aunque eso no quita que de vez en cuando busquemos el apoyo de una editorial (como es el caso de Amor Perdido, y otra novela cuyo nombre no voy a revelar, que está siendo valorada). Pero mayormente somos autopublicadas, y nos gusta que así sea… para bien o para mal.


Autopublicarse es un trabajo muy duro, pero puede llegar a ser muy gratificante. Estás advertido.

domingo, 24 de julio de 2016

Minireseña:
Déjame saber quién eres, de Estefania Yepes



Es uno de estos libros a los que doy una oportunidad tras leer la preview, y como me ha pasado en otras ocasiones, al final la lectura no vale tanto como parece con las primeras páginas. 

Aunque la historia tiene buena pinta, bastante fuerza y cierta intriga, va perdiendo fuelle conforme avanza, resolviendo interrogantes de manera anodina o sin resolverlos en absoluto.

La protagonista me iba resultando más tonta conforme pasaban las páginas, era hipócrita, mentirosa y guardaba secretos estúpidos a sus seres queridos. Sus reacciones son aniñadas, egoístas y algo atolondradas, lo que choca, porque no es una mocosa que digamos.

El argumento secundario de las cartas y el vestido me ha resultado soso e innecesario. No aporta nada, no de la manera en que se plantea. Son muchas vueltas para absolutamente nada.

Sumado a todo esto está el hecho de que la versión kindle para móvil es nefasta. No sé si es así de origen, pero vaya, la editorial se ha lucido con intros en medio de una frase y puntos seguidos que eran puntos y aparte, no hablemos ya de redundancias, nombres equivocados y párrafos interminables.

Una lectura, en general, que me ha resultado anodina, y hacia la mitad costaba seguir leyendo.

2. No Vale Mucho

miércoles, 20 de julio de 2016

Preparación: Hacer fichas de personajes

Uno de los trucos infalibles para un escritor es hacerse fichas de personajes.

Algunos dicen “uy, no me hace falta, yo me acuerdo de todo”. Bueno, cuando sean diez personajes en el mismo libro, interaccionando unos con otros, a ver si recuerdas si Maribel tenía el pelo negro o rubio. Y no: no vale releer en busca de la información. Eso te hace perder tiempo, y el escritor no tiene tiempo que perder.

Así que… ¡Benditas fichas! Ahí puedes anotar toda la información relevante, y consultar cada vez que no recuerdes algo, o sencillamente si necesitas refrescar a uno u otro personaje.

No necesitas mucho. Hay programas (aunque no estoy muy puesta) que te ayudan a gestionar toda esa información, pero yo soy más del fiel, fiel Word (o en su defecto, una libreta, pero entonces no tienes búsqueda rápida y claro…).
Mis fichas suelen ser tan fáciles como:


Nombre del personaje
Edad. Color y largo de pelo. Color de ojos, y si se presta, su forma. Tono de piel. Constitución y altura aproximada.

Un resumen de su historia personal, los eventos más importantes de su vida, como la muerte de sus padres, o el día de su mudanza a un pueblo totalmente distinto.

Curiosidades: detalles de su personalidad y datos importantes, cómo se hizo una cicatriz o cuántos idiomas habla, por ejemplo.
Le gusta: Esas cosas que le gustan mucho, como un color, un instrumento o un género musical.
No le gusta: Esas cosas que detesta, como podría ser un insecto o un clima.



Ya veis que muy, muy chungo no puede ser. Otros escritores son más esquemáticos, y otros no anotan nada en absoluto, y ya repasarán. Es algo que no me gusta nada, porque, como he dicho, pierdes tiempo. Pero eso es decisión de cada uno.

domingo, 17 de julio de 2016

Minireseña:
Un Hombre que Promete, de Adele Ashworth


Es un libro que ya me he leído un par de veces antes, aunque nunca le había llegado a hacer la reseña, en buena medida porque me deja tan tontita que se me olvida.

Es definitivo que tengo algo con los protagonistas imperfectos. Con los “tullidos”, con los “discapacitados”, con personas que la sociedad mira por encima del  hombro con desprecio o con inmensa compasión, como si fueran menos persona (o, como dicen el libro, “infrahumanos).

El protagonista masculino, Thomas, es un claro ejemplo de todo esto. Desde el principio se hace notar una profunda cojera, aunque tardas bastante en darte cuenta de la extensión de sus heridas. Pero es mucho más que “ese pobre cojo”. Es un hombre intenso, de una devoción deliciosa y perfecta, que no quiere ver ni tratar a Madeleine, la protagonista femenina, como a objeto de sus deseos sexuales. Porque sí, la desea, pero quiere de ella mucho más que su cuerpo.

Este libro se cuenta entre mis favoritos por él, Thomas, por toda esa devoción, por todo lo que hace, todo lo que teme. Lo adoro por su inseguridad, por su esfuerzo, por su ternura, que va mucho más allá de los dos o tres momentos sexuales del libro. Cada gesto, cada sonrisa y cada mirada es una señal de toda esa ternura. Me encanta.

Y de hecho, el libro no cuenta con la nota máxima precisamente por la propia Madeleine, que de por sí es un personaje que no me dice nada (una mujer de sexualidad suelta que se ha hecho a sí misma), que se me hace un poco cansina con su “ay no, amor no”, y que me parece estúpida de remate hacia el final del libro, cuando monta en cólera y saca conclusiones salidas de ninguna parte cuando Thomas le está desnudando su corazón.

Así que el libro es precioso, el romance encantador, el protagonista masculino absolutamente delicioso, y se puede pasar de la tontería de la prota femenina.

4. Recomendado

miércoles, 13 de julio de 2016

La voluntad de escribir

La semana pasada hablé de la envidia del escritor, y al hacerlo, hice mención de esos escritores que escriben solo cuando tienen inspiración, y nada más.

Es que me dan puñetera rabia.

En serio, ¿te piensas que vas a poder escribir, revisar y pulir una novela entera solo cuando tengas puta inspiración? ¿Crees que la vida es color de rosa y hay unicornios paciendo en tu jardín o qué te pasa?

En esta vida TODO cuesta. Cuesta esfuerzo, cuesta tiempo, cuesta energías. Cuesta dolores de cabeza y agotamiento muscular, cuesta horas de sueño, horarios apretados, y menos rato viendo a tus amigos y a tu familia. Si no estás dispuesto a hacer SACRIFICIOS, entonces ya sabes dónde está la puerta.

De verdad, es que no comprendo por qué hay personas que creen que el mundo es así de fácil, o que ellos son tan guays que solo con la llegada de las musas ya lo tienen todo hecho. Las musas vienen una vez al año, y da gracias. Y si tú crees que a ti te visitan cada día, entonces párate y relee lo último que escribiste, a ver lo bien que está.

En serio, un escritor tiene que ESFORZARSE, tiene que escribir con ganas y sin ellas, joder, igual que tiene que hacer cualquier artista que se precie, qué digo, ¡cualquier trabajador en cualquier ámbito! Porque los días de “oh, ¡estoy en racha!” son muy pocos, y el resto del tiempo la naturaleza humana nos pide vaguear. Así que, ¿vas a vaguear, o vas a ser un puñetero escritor?

Si crees que lo que haces está bien tal y como está, ¿cómo te piensas que será cuando te ESFUERCES, cuando realmente TRABAJES? ¡Será la bomba! Entonces, ¿por qué no lo haces? ¿Qué te hace acomodarte en “la inspiración”? Quizá no eres tan escritor como dices, entonces, porque amigo mío, el escritor TRABAJA MUY DURO.

Y sí, esto me hace hervir la sangre. No es la primera vez que lo veo, ni será la última, pero yo tenía que dar mi muy airada opinión. Gracias por leerla.

domingo, 10 de julio de 2016

Pre-Reseña:
Persiguiendo a Seth, de J.R. Loveless




*Sí, lo sé, es en inglés. No la encuentro en español. ¡Socorro!

Aunque he visto algún problemilla de puntuación, a estos niveles se trata de una cuestión personal. El estilo aparte de eso está bien, una narración correcta y fluida. La historia que ha empezado resulta interesante y llamativa. Seth me ha parecido un encanto de hombre.

Además, no muchos escritores son capaces de dejarte caer la información poco a poco sin que por ello te sientas enfadado por la falta de explicaciones. Encontrar el punto medio… ¡uff!

El mayor pero de este libro, hasta ahora… es su precio. Me parece muy caro para un Kindle. ¿Alguien que lo haya leído me puede decir si merece la pena el gasto?

2. Indecisa

miércoles, 6 de julio de 2016

La envidia del escritor

Y es que los escritores no somos inmunes a estas cosas. La envidia nos corroe como corroe a cualquiera, que también somos humanos, ¿sabe usted? Pero no hablemos de la envidia malsana o la envidia buena. Yo no creo que sea ni buena ni mala. Eso depende de los sentimientos de cada uno, y también de su personalidad.

Por ejemplo, envidiar a otro escritor puede hacer que te esfuerces más por estar a su altura, e incluso superarlo (a eso también se le llama competitividad), y eso es algo bueno. También puede hacerte soltar pestes contra él, lo que es indudablemente malo.

Hace un tiempo leí a una amiga escritora postear en Facebook que estaba teniendo su momento envidia, que leía algo de alguien famoso y pensaba que ella lo hacía mejor. Es algo común, creo yo, porque cada escritor escribe como le gustaría leer, de modo que es difícil que le encante otro estilo radicalmente distinto.

En lo personal no creo ser una persona especialmente envidiosa. Si una lectura no es mi estilo, y su autor es famosísimo, pues… tiene otra clase de público.

La verdad es que nunca he sido una lectora de escritores fijos. De hecho, y en eso peco mucho, al leer un libro no pienso en quién lo ha escrito, salvo si he leído al menos tres libros de la misma persona y los tres me han gustado. Quizá eso ayuda a que no sea muy envidiosa con colegas del sector.

Pero tengo que decir que a veces, solo a veces, me ha pasado. Me ha picado el gusanito. Nunca sé si me pica la envidia o la rabia, pero es verdad que hay ciertos escritores que me provocan una sensación desagradable, y son esos que se quejan por todo… incluso de que sus lectores les pidan más para leer.

Eso resulta muy frustrante, porque precisamente se trata de personas que escriben sin orden, solo en momentos puntuales de inspiración, que arañan palabras como si les costara un mundo unir una tras otra; son personas que no se toman en serio el trabajo de escribir, pero aun así sus seguidores desesperan por una página más.

Y ellos se quejan.

No, creo que no me da envidia. Creo que me da pura rabia, y ya está. Pero eso lo dejaremos para otro post.

Bueno, ¿y vosotros qué pensáis de la envidia entre escritores? ¿Buena, mala? ¿Algo a tratar con moderación, o hay que eliminarla por completo de nuestros corazoncitos?

domingo, 3 de julio de 2016

La Traición de Orion
¡Ya a la venta!

Sé que soy muy pesada, pero ¡Orion ya está a la venta! *-* Es una sensación contradictoria, porque en parte es tu bebé y quieres que todo el mundo lo admire, pero al mismo tiempo temes por él… ¡Qué difícil es la vida del escritor!


Si alguno de vosotros quiere echarle un vistazo a la novela, ya sabéis que tenéis la ficha aquí, y ahora también enlaza a su compra en amazon. ¡No dudéis en echar una mirada, ¿vale?!

miércoles, 29 de junio de 2016

Novedades:
La Traición de Orion


Como muchos ya sabéis (lo posteamos aquí a finales del mes pasado, y lo hemos informado en el grupo de Athalia’s), muy pronto vamos a publicar nuestra nueva novela. Ya podéis ver la portada, de la que, así con humildad, podemos decir que estamos muuuuy orgullosas… ¿Y quién no? ¿Habéis visto esos contrastes, esa luz, ese color?

Nosotras hacemos lo posible para que las portadas tengan mucho que ver con la historia que hay dentro del libro. Este caso no es una excepción. Estáis mirando a los ojos a Orion, el protagonista de la novela… en uno de sus momentos más angustiosos. Uno de ellos. Hay más.

Si queréis saber de qué va, la sinopsis:


Orion, llamado El Niño Prodigio entre los círculos mágicos, ha intentado encajar en un mundo donde la magia lo gobierna todo. Desgraciadamente no hay lugar para alguien como él.

Ahora intentan arrebatarle todo lo que le hace ser quien es.

Es el momento de decidir qué hacer. ¿Debe permanecer fiel a su naturaleza, o convertirse en aquello a los que todos temen?


La Traición de Orion es una novela de fantasía con tintes románticos y con mucho, mucho drama… Así que a quienes les guste soltar alguna lagrimita, ya sabéis ;)

En especial es para los amantes de las novelas sobre magia, como se puede ver. Y es que Orion es, entre otras cosas, un prodigio en el dominio de los elementos.

¡Muy pronto en Amazon! Y entre tanto, podéis visitar su página aquí. También tenéis primeros capítulos para ir hincando el diente.

domingo, 26 de junio de 2016

Pre-Reseña:
Viaje a los sentimientos, de Mar Fernández Martínez


El estilo me ha parecido muy flojo, y por añadidura, los personajes me han resultado increíblemente desagradables sin razón alguna. Los sucesos pasan muy rápido, de manera que te los explican pero no los vives, ya no hablemos de disfrutarlos.

Eso por no hablar tampoco del realismo. Lo más normal del mundo, que mi madre, una madre afectuosa y preocupada por mí, de la noche a la mañana se largue para casarse en las Vegas sin decirme ni buenas noches.

¿Coherencia? ¿Dónde?

La historia podría prometer mucho, dar muchísimo juego, pero es que carece de sentido, y los personajes en estas primeras páginas no se hacen querer en absoluto.

3. No Merece la Pena

domingo, 19 de junio de 2016

Minireseña:
Un Héroe en Nueva York, de Nora Roberts


Hace unos días hablaba con mi hermana sobre el poco caso que se hacen a esos personajes con hijos, como si ya no merecieran un romance épico. Por suerte estoy encontrando varias novelas de este estilo, con niños, y me encantan.

Esta no podría ser menos.

En esta ocasión tenemos a la madre divorciada y su hijo, que apenas recuerda a su padre, y encuentra su héroe particular dos pisos más abajo en su bloque: el dibujante de sus comics favoritos. El dibujante, Mitch, se siente encantado con el niño, y también muy atraído por la madre, con la que empieza a haber un jugueteo para espanto de ella, que no quiere tener relaciones.

En general es una historia sin grandes miras. Trata en esencia de abrir el corazón una segunda vez, de enamorarse incluso aunque no tenga veinte años sino algunos más.

Me ha encantado porque en este caso el niño, Radley, no es el clásico mocoso odioso que dice “ah, ahora vienes tú a quitarme a mi madre, pues no señor”, sino que Mitch le gusta, le gusta mucho, y de hecho quiere que se case con su madre para que así puedan ser una familia y se convierta en su padre.

Me ha parecido un libro precioso.

Eso sí, se nota el tiempo; Un Héroe en Nueva York tiene tal que mi edad (¡uff! Una se siente vieja), con lo que no es de extrañar que no sea una obra maestra. Algunas cosillas van apareciendo sin motivo aparente (como cierta llamada hacia el final del libro) pero muy convenientemente, si entendéis lo que quiero decir.

Aun así me ha encantado, muchísimo. Es dulce y tierno y real.


4. Recomendado

domingo, 12 de junio de 2016

Minireseña:
Omnia, de Laura Gallego


Por lo que se decía del libro, incluso por el aspecto, las ilustraciones, la propia sinopsis, me esperaba una historia más infantil, aunque no por ello desdeñable. Me he encontrado con una pequeña maravilla, muy propia de Laura.

Claro, es un libro «para niños», si lo queremos llamar así. Es más dulce, más tierno, pero está lleno de… todo. Hay amistad, amor fraternal, vínculos con el hogar, e incluso un peligro al que un niño no debería enfrentarse. Hay magia, a su modo, y toda clase de criaturas fantásticas, y una increíble naturalidad en un «mundo» distinto al nuestro.

De verdad, no sé qué se puede decir sobre esta obra sin entrar en spoilers mayores. Solo puedo decir que ha sido mucho más de lo que me esperaba, y que es una historia muy tierna y aun así muy completa, incluso para lectores que ya no tengamos diez, ni doce, ni catorce años, sino unos cuantos más.


5. ¡Léelo!

domingo, 5 de junio de 2016

Pre-Reseña:
La novia fugitiva, de Cathryn de Bourgh


Así de entrada, el estilo no me ha parecido muy profesional. Ya sé que esto es muy flexible, pero una cosa es tener tu propio estilo, y otra cosa es escribir con poco cuidado. Con una puntuación que deja mucho que desear y una increíble cantidad de modismos, estas primeras páginas se explican pero no se viven.

No sé cómo de buena será la historia, pero por cómo está escrito, yo creo que no es una obra por la que pagar tu dinero. El estilo y las formas son propias de páginas de fanfics, o si me apuras, novelas originales gratuitas que puedes leer en wattpad.


3. No Merece la Pena

sábado, 4 de junio de 2016

Próxima novela
La Traición de Orion




¡Noticias frescas! ¡Athalia’s publica un nuevo libro!

Este verano, con razón del concurso Indie de Amazon, vamos a publicar una obra de fantasía, drama y muchas emociones: La Traición de Orion. Es una de las historias más largas que hemos publicado, y tenemos muchas ganas de sacarla al mundo.

Por ahora, la sinopsis:


Orion, llamado El Niño Prodigio entre los círculos mágicos, ha intentado encajar en un mundo donde la magia lo gobierna todo. Desgraciadamente no hay lugar para alguien como él.
Ahora intentan arrebatarle todo lo que le hace ser quien es.
Es el momento de decidir qué hacer. ¿Debe permanecer fiel a su naturaleza, o convertirse en aquello a los que todos temen?



Si alguno de vosotros está interesado, por ahora se puede leer el primer capítulo en la web.

¡Pronto más información!

domingo, 29 de mayo de 2016

Minireseña:
Magos, amantes y ladrones, de Nora Roberts


Recuerdo que este libro ya lo leí hace algunos años y por algún motivo no lo disfruté. Quizá había demasiado rollo ladronzuelo. Al darle una segunda releída ahora sí me ha gustado, pero no tanto como hubiera querido.

Este es un libro de «le falta».

Para ser de Nora Roberts, le falta documentación a mansalva en la parte de magia; no sé si no encontró, si no supo, si no buscó, o si decidió no enseñar los trucos que hacen que la magia sea magia, pero a mí por lo menos me decepcionó.

También le falta y mucho una evolución en la relación de Nathaniel y Luke. Es tan fácil, tan inmediato, que no resulta nada creíble. Una nueva decepción.

En cambio, la relación entre Luke y Roxanne está muy bien hecha y mejor expresada. Ambos son personajes con mucho carácter y un obstáculo en su romance (o al menos eso piensa él): son casi hermanos, se han criado juntos, y entonces el deseo que sienten el uno por el otro ralla el incesto. O, de nuevo, eso considera Luke, porque Roxanne tiene otras ideas.

En general el libro está muy bien. Habla de lealtad y de magia, y de sacrificios y secretos. También nos muestra una parte del… negocio familiar, que no es bonita, pero a la vez tiene un encanto especial, sobre todo si te gusta Robin Hood.

Pero «le falta». Le falta desarrollo en algunos puntos, lo que es una verdadera pena.


3. Para Pasar el Rato

domingo, 22 de mayo de 2016

Minireseña:
Steelheart (Steelheart 1),
de Brandon Sanderson


Vale, no estaba segura de qué esperar de este libro. El rollo superhéroe/supervillano me parecía taaaan americano. Y sí, vale, es bastante eso.

Es un mundo donde algunas personas, los épicos, han adquirido increíbles poderes. Pero totalmente increíbles. Predecir el futuro, ser invulnerables a cualquier ataque, fuerza sobrehumana, crear ilusiones… Eso sí, cada épico tiene una debilidad. Tienden a ser debilidades muy raras, pero las tienen.

Y esos épicos parecen ver a la humanidad como si fueran escoria. Basura. Cosas prescindibles y de las que hacer uso.

Estamos en un mundo muy duro donde nuestro protagonista está dispuesto a todo por cobrarse su venganza.
Vale, puedo decir que el chico me parece muy niño. Tiene dieciocho años, con lo que no es precisamente un adulto con la cabeza bien puesta sobre los hombros, pero me ha parecido excesivamente niño. Está obsesionado y su vida tiene un solo objetivo.

Al menos es noble, cosa que no se puede decir de todos. Megan, por ejemplo, me disgustó desde la primera página, y en la última todavía la detestaba. En cambio, hay otros personajes del grupo que se hacen querer, y mucho. El Profesor, por ejemplo, y a pesar de todo, me ha hecho cogerle mucho cariño.
Y acabas el libro y dices… vale, ¿y el siguiente? Lo quiero ya. ¿Dónde está?

En esta novela se cierra un capítulo en la historia, pero hay mucho más por ver, y estoy deseando hacerlo.


4. Recomendado

domingo, 15 de mayo de 2016

Minireseña:
En Busca de un Sueño (Trilogía de los Sueños 3),
de Nora Roberts


Esperaba más de este libro. No sé exactamente el qué. Quizá se ha debido a un principio aburrido (¿Y yo por qué quiero saber que Felipe fue un cobarde y tras la muerte de Serafina siguió con su vida tan campante? ¿Y qué me importa cómo comenzó el falsísimo romance de Laura con Peter?), o a que la historia en sí no ha sido gran cosa. No ha tenido toda la fuerza que esperaba.

De verdad que no es ni de lejos la mejor trilogía, no hablemos de la mejor novela, de Nora Roberts. Laura sigue siendo igual de altruista, dulce y encantadora, pero no hay nada más que despunte. El chico de turno, Michael, me ha parecido totalmente genial, pero es verdad que le falta un poco de… desarrollo.

Sabes que Michael ha matado por dinero del mismo modo sabes que se alistó en los marines: porque se comenta brevemente y punto. No sabes qué lleva a qué punto de su vida, ni en qué le ha afectado. Me parece que los eventos pasados que se le atribuyen no son más que una lista de cosas al azar para darle un poco de sensación de profundidad, y así, sencillamente, aparece sin más como el potencial amante de Laura.

Su romance me ha parecido muy dulce, eso sí, y el modo en que Michael se sentía demasiado poco para ella ha sido encantador.


3. Para Pasar el Rato

domingo, 8 de mayo de 2016

Minireseña:
El Rithmatista, de Brandon Sanderson


Voy a admitirlo: me costó un poco cogerle el gusto a esta novela. Tenía un ritmo lento, y unos personajes algo endebles. El chico de turno no me decía mucho; su obsesión no me parecía del todo saludable. Y la chica, bueno, no me gustaba su actitud ácida y dramática. Me cuesta leer si no me gustan los personajes; no necesito empatizar ni identificarme con ellos, pero me tienen que caer bien.

No obstante, el tema de la rithmática me fue atrayendo, me motivaba a seguir con la lectura. ¡Y menos mal!

Como siempre, el mundo que Brandon Sanderson ha creado ha sido increíble. Los detalles sobre las islas, los engranajes, la maquinaria… y cómo algunas personas tienen la capacidad de hacer que sus dibujos con tiza ¡cobren vida! Y no como una habilidad sobrenatural y perfecta, sino una que necesita mucho talento, mucho estudio y control.

La historia va cogiendo ritmo cuanto más te adentras en ciertos peligros… No soy muy de tramas policíacas, pero ay, señor, este hombre ha conseguido absorberme.

Claro, no es uno de mis libros favoritos de Brandon Sanderson. Ese título lo sigue teniendo Elantris. Pero de la mitad adelante me ha tenido incapaz de soltarlo.

Y esa escena final… dios mío, eso sí que me ha encantado. Ha sido increíble.

Y aunque sé que no vas a leerlo, querido Brandon Sanderson, te lo voy a decir de todos modos: haz el puñetero favor de escribir la segunda parte, porque esto no se puede quedar así. Gracias.


4. Recomendado

domingo, 1 de mayo de 2016

Minireseña:
Compartir un sueño (Trilogía de los Sueños 2),
de Nora Roberts


Pues la verdad, al ver que el segundo libro de la trilogía era de Kate y un vete-a-saber-quién me dieron ganas de resoplar. De hecho, resoplé. Yo quería Laura, puñetas.

Pero me ha ido sorprendiendo darme cuenta de que Kate me gusta mucho, y también Byron, el maromo de turno. Me han parecido muy tiernos. Bueno, él muy tierno, y ella un cúmulo de inseguridades escudadas detrás de una necesidad enfermiza de ser la mejor en todos los ámbitos de la vida, todo aderezado con una mente excesivamente analítica que forma parte de su encanto.

En realidad la novela no tiene mucho más que eso. Hay un casillo de desfalco de dinero del que acusan a Kate, aunque para ser un caso policíaco, es el menos currado por Nora Roberts, con diferencia. Te hueles el culpable a kilómetros, así que, en realidad, no es más que un aderezo para acompañar el desarrollo de la relación, que es, por cierto, muy bonita.


3. Para Pasar el Rato

domingo, 24 de abril de 2016

Minireseña:
Un sueño Atrevido (Trilogía de los Sueños 1),
de Nora Roberts


Me ha costado mucho cogerle el gusto a este libro. La protagonista, Margo, me ha caído gorda desde su primera aparición a los doce añitos, y no ha dejado de caerme gorda hasta la ultimísima página.

Me ha parecido una persona arrogante, egocéntrica, y que se ha ganado a pulso todas las desgracias que le han pasado, y que desde luego no se merece ni de lejos la devoción y la paciencia de los demás personajes. Margo por su cuenta se busca todas las mierdas. Si vas detrás de la fama y la gloria de la televisión y las revistas, si vas a ese mundo superficial del famoseo, sabes que tarde o temprano te va a estallar en la cara. Pues a ella le estalla. Se siente, bonita, haberlo pensado antes.

Hasta más de la mitad del libro (más, mucho más) no le he cogido aprecio a los protagonistas. Me interesaba, eso sí, ir a por la novela de Laura, y Josh se me fue ganando el corazoncito. Su amor está más que desperdiciado en Margo, pero en fin, estas cosas no se eligen.


2. No Vale Mucho

domingo, 17 de abril de 2016

Minireseña:
No entrabas en mis planes, de Anna García


Los que me conocen ya sabréis que yo no dejo libros a medias. Va en contra de mis principios. Me los acabo, cueste lo que cueste. Muy pocas, pero que MUY POCAS veces me he encontrado ante una novela que no he podido terminar.

Pero este… este me ha ganado el pulso. En el 42% (en Kindle) era dejarlo, romper el móvil o arrancarme los ojos.

No sé muy bien cómo hacer esta reseña sin sonar excesivamente agresiva, pero, de nuevo, quienes me conozcan sabrán que puedo ser más basta que un arado, así que pido perdón, pero es que…

Soberana mierda de libro, por favor.

Esta novela, si acaso puede merecer tal nombre, carece de historia, ya para empezar. Algunos libros no tienen un hilo argumental en sí, sino que siguen las vivencias de los personajes. Y no pasa nada.

Pero sí pasa cuando esos personajes son así.

No sé por dónde empezar a enumerar. ¿Tal vez por don “no soy un hombre sin escrúpulos, pero me follé a una chica, la dejé preñada, le di pasta para que abortara y me olvidé de ella y de asegurarme de que no hubiera parido a mi hijo”? ¿O puede que doña “tú yo nunca tendremos nada pero a la mínima de cambio te como la boca y lo que no es la boca”?

Solo hay dos personajes con un mínimo de coherencia. Uno es un niño de cuatro años, y es sordo (motivo principal por el que decidí leer el libro). El otro es Chris, el adolescente de turno, el único del que se entiende la actitud errática.

Los demás ya no es que sean planos e insulsos, es que son inverosímiles. Desde los protagonistas absolutos hasta los secundarios más lejanos, no hay ni uno que tenga un mínimo de coherencia. Son personas adultas de más de treinta años y se comportan como adolescentes con un chute extra de hormonas.

Se supone que estamos ante personajes fuertes (Livvy es Capitana, y Aarón es Teniente), pero el único fuerte (y de la peor manera) es él. Ella, en cambio, sigue siendo una damita en apuros en todo momento, y una mártir, y más indecisa que mi abuela, que lo era mucho.

Jimmy es un retrasado, la hija de Livvy es gilipollas, Livvy repito que es una mártir imperdonable, Aarón un cabrón sin sentimientos.

Y si hablamos del romance, es el más plano, incoherente e inverosímil que me he encontrado JAMÁS, incluso más que los personajes, lo cual ya es mucho decir. La atracción es inmediata y los sentimientos no van apareciendo, sino que de pronto “ah, no, verás, es que estoy enamorado, tía”. Venga, hombre.

Y sí, estoy siendo muy dura. Puede que no lo fuera tanto si no hubiera visto 103 reseñas de 5 estrellas en amazon.

Esto ya no es cuestión de gustos, amigos míos, no; ya no es cuestión de que no me guste esta clase de personaje por X o por B. Se trata de que, no entiendo muy bien por qué, cada vez hay más personas a las que les importa un comino la coherencia, la verosimilitud, la continuidad o el argumento: quieren chicha, quieren dramas y porno. ¿Y qué, que el estilo sea penoso, no haya historia y los personajes carezcan de sentido? ¡Hay sexo! ¡Hay líos! ¡Hay mierdas!

Llegados a este punto, estoy avergonzada como escritora, y estoy avergonzada como lectora. Es muy grave que un libro te haga sentir así.

1. Desastre

jueves, 14 de abril de 2016

Diario de Escritura IV

Pues...

Hemos acabado con La Devoradora de Almas.

Después de mucho debatir, escuchar y escribir, he decidido que esto es todo lo que necesitas. Los eventos más importantes de tu pasado son, en realidad, aquellos que han conformado tu presente… y tu presente no es diferente ahora de como lo fue hace doscientos años.

La historia iba a ser más corta, más sencilla, pero cuanto más escribíamos más cuenta nos dábamos de que tenía que ser más larga, más complicada. Bueno, puede que complicada no; pero sí más completa.

El narrador, que a su vez es un personaje aunque no el protagonista, es muy tiquismiquis con sus métodos. No piensa pasar de puntillas sobre una guerra. No va a ignorar el dolor y el sufrimiento como si no existieran. Pero tampoco va a pasar del romance, la amistad y los buenos momentos.

Así que lo que era una novela anexa para El Círculo de las Almas se ha convertido en una obra de 358 páginas, nada menos, escritas en un total de 49 días. Nada mal, ¿no?

Lo sé, soy muy pesada con los números, las gráficas, la cantidad de páginas y las semanas que hemos tardado. Es que me encanta llevar el control de estas cosas.

Ala, un regalito:

—Bienvenido a casa —le dijo la muchacha.
Él se giró, soltando la mano de su hermana más pequeña, y envolvió a su amada entre sus brazos.
—Sí, ¿verdad? —susurró, risueño—. Estoy en casa. Contigo.
Digamos que se olvidó de todos los que miraban cuando se inclinó sobre el pequeño cuerpo de Arjeryth y la besó en la boca, suave, delicadamente… hasta que la delicadeza se pasó y comenzó a incendiarse el ardor.
Puede que durante veinte años no la hubiera recordado… pero seguía teniendo veinte años que recuperar con ella.
Iban a estar muy, muy ocupados.

miércoles, 13 de abril de 2016

Relatos cortos:
Estrella Fugaz

El espíritu abandonó las cómodas hojas de Yggrassil por primera vez en su corta existencia. Acababa de ser formado en el interior del Gran Árbol, su consciencia iniciada a partir de la condensación de la energía.

Y ahora que existía, la diminuta y límpida alma abandonó la seguridad de Siúhl.

No lo hizo por su cuenta. No podía. Era solo un espíritu, y de no haber tenido a Yggrassil para indicarle el camino, quién sabe; seguramente hubiera permanecido inmóvil, desorientado, hasta consumirse.

Pero lo guiaban. En cierto modo la fuerza del Gran Árbol no solo lo empujó fuera del cobijo de su cúpula, sino que lo catapultó literalmente a través del Vacío hasta su destino: un vientre materno en el que tomar un cuerpo.

Entonces viviría. Entonces verdaderamente existiría.

El espíritu notaba un atisbo de pueril emoción mientras volaba a través de los mundos, atravesando toda la materia sin adherirse a ninguna, mientras sentía acercarse más y más su objetivo.

Cayó del cielo como una estrella fugaz, como hacían todas las almas. Descendió del firmamento a toda velocidad, invisible a los ojos mortales, y se fue acercando a la madre que lo amaría más que a nada.

Allí estaba. Podía verla ya: mujer humana, joven, de pelo color ébano. Tal vez también él tendría pelo color ébano. Tal vez tendría los mismos febriles ojos grises. Tal vez…

Entonces ella desapareció.

Entre un instante y el siguiente el vínculo que unía su espíritu a su cuerpo se rompió, y el alma que había habitado aquella carne quedó inmóvil sobre esta, perdida.

Su madre había muerto con el bebé en el vientre. Ya no nacería. ¿Qué debía hacer? ¿Qué podía hacer?

Allí el guardián de las almas, el recolector que guiaba a los muertos hacia el sendero, trató de atraparlo. Pero él viajaba a demasiada velocidad. Se escurrió entre sus dedos. Penetró el cuerpo de su madre; penetró su propio cuerpo, el que debió pertenecerle, pero era demasiado frágil.

No podía vivir allí.

Como si no hubiera obstáculos frente a él, el espíritu siguió descendiendo más allá de su voluntad. Atravesó carne y hueso, atravesó el jergón, el suelo… la tierra.

Y entonces se estrelló con el maná.

Al contacto con aquella incomparable cantidad de energía, la pequeña alma sintió que se desharía en ella: que se derretiría igual que el hielo en un cuenco de agua caliente. Que dejaría de existir.

Nada podía entrar en los profundos pozos de maná. Nada podía salir vivo de allí. El espíritu sabía todo eso, como lo sabían todas las almas a un nivel que iba mucho más allá del cerebro, del sentimiento o el instinto. Era sencillamente un conocimiento inherente en él, en todo.

Y aun así, mientras el maná lo consumía, lo devoraba, lo deshacía para acoplarlo a sus amplias corrientes, el espíritu tuvo su primer y único pensamiento consciente:

«Quiero vivir».

Fue esa voluntad, más que ninguna otra cosa, lo que concedió su deseo.

El vínculo perdido con su cuerpo, cualquier cuerpo, se restableció. La pequeña alma logró escapar de las abrasadoras corrientes de energía, y el vínculo tiró de ella con fuerza, guiándolo hasta un nuevo vientre materno, donde el bebé de apenas unos días ya aguardaba un espíritu que lo hiciera vivir.

Entró en él, se acopló a aquella carne perfecta todavía a medio formar, y sintiéndose a salvo, durmió.

Al despertar lo hizo llorando a pleno pulmón, sin recordar que en una ocasión nadó en la mismísima energía de la tierra que estaba a punto de habitar.


Nadie se dio cuenta de que aquel brevísimo instante lo había transformado. Ya no era humano, y jamás volvería a serlo.

domingo, 10 de abril de 2016

Minireseña:
El Despertar (Infinity Blade 1),
de Brandon Sanderson


Dentro de que no ha sido un libro malo, me ha parecido de lo peor que he leído de este autor.

Se me ha hecho soso (no malo, sino soso) durante la primera mitad, aunque al final coge mucha marcha y te deja con ganas de más. No obstante, sigue careciendo de lo que hace especial los libros de este hombre. El experimento (escribir la novela de algo que ya existe) no le terminó de salir bien, en mi opinión.

Eso no quita que se pueda leer y esté bien de todos modos. Simplemente no está tan bien como otros de sus libros. Todo escritor tiene sus más y sus menos.

3. Para Pasar el Rato

miércoles, 6 de abril de 2016

Diario de Escritura III

¿En qué trabajamos ahora mismo?

Tenemos entre manos la obra La Devoradora de Almas, una historia sobre alquimia, sobre venganza y justicia, sobre recuperar lo que a uno le pertenece por derecho, sobre crear una verdadera utopía.

Esta novela tiene un motivo para escribirse, dentro de la propia obra. En ella uno de los personajes pide que así sea, que se escriba para poder recuperarla siempre (el libro será su memoria).

Cualquiera diría que entonces ese personaje tendría que ser el protagonista. Pues no. Malêk es importante en la novela, desde luego, y está presente en buena parte de los eventos… pero lo cierto es que al final la verdadera protagonista es Arjeryth, su amada, y la que da título a esta obra.

Y los comentarios internos del propio narrador, un personaje recurrente al que le tenemos mucho cariño, son divertidísimos.

—Oyee… iba a limpiar —se quejó.
—No con tu ropa —replicó él.
Y con un par de tirones secos, se arrancó las mangas de su propia camisa.
—Con esto —indicó, dándole una.
Estrechando la mirada ella se llevó las manos a la cintura.
—¿Y cuál es la diferencia de usar la tuya a la mía? —quiso saber, acusadora.
—Ninguna, salvo que quiero tu ropa entera. Cuando esté todo limpio me ocuparé de quitártela. —Malêk lanzó una inocente aunque picarona sonrisa.
—¡Malêk! —exclamó, azorada, y le cogió una de las mangas.
Aún cohibida y diciendo incoherencias —idiota, pervertido, tonto… lo típico— intentó abrir ventanas, limpiar, hacer algo que no fuera enfrentar la ligeramente lasciva mirada de su amado.
Mojigata.

Esta novela es vital para que podamos continuar con nuestra saga, El Círculo de las Almas. Y es que uno de los volúmenes tiene buena parte de su acción en Riah-Nie, el hogar de Arjeryth. Necesitamos confeccionar el pasado con todos su detalles para mostrar un par de sorpresas en Eiji, El Aventurero… y ya que necesitamos el pasado, ¿por qué no la novela? ¡Ya puestos!


Pero vamos por la sexta semana de escritura de La Devoradora de Almas, y ya queda poco. En cuanto la terminemos podremos volver a los tres volúmenes siguientes de la saga: a los muertos alzándose, los campesinos luchando, los secretos desvelándose poco a poco.

domingo, 3 de abril de 2016

Minireseña:
Colinas Negras, de Nora Roberts


Tenía el recuerdo de que este libro no me gustó la primera vez que lo leí, y no estaba segura de por qué. Recordaba algunas cosas (como la actuación de Baby, el animal más bonito y maravilloso y tierno del refugio), pero no exactamente cuál era el problema que tenía con la lectura.

Después de releerlo puedo entender que en una época en que era demasiado ingenua, demasiado romántica, la novela pudiera disgustarme.

La historia que narra es distinta, y está muy bien llevada. El asunto del refugio es una muestra de cómo funcionan las cosas allí, y cómo hay personas a favor y personas en contra (yo, sinceramente, si tengo un animal que en libertad se va a morir, creo que está bien mantenerlo a salvo… no sé). La locura del (valga la redundancia) loco de turno es espeluznante y está perfectamente hilada.

El fallo que tuvo para mí esta novela en el pasado fue el romance; o mejor dicho, el pasado de ese romance.

En el pasado, ambos protagonistas se aman, se han amado siempre… pero con el tiempo, se dejan. Es así, cortan diciendo que lo suyo no va a funcionar por la distancia, aunque él tiene otros motivos para hacerlo. No motivos nobles… o al menos, a mí no me lo parecen. El «lo hago por tu bien» no me parece noble.

En todo caso, en ese entonces no me pareció lógico que después de hacerse tanto daño, después del egoísmo y el orgullo, el romance siguiera adelante. Pero ahora entiendo, me guste o no, que a veces sencillamente «no es el momento», y hasta que llega ese momento (hasta que las personas somos lo que debemos ser), el amor se estanca.

No diré que me guste que tenga que ser así. Creo que tiene que haber otros modos, otras maneras, de ser la persona que debes ser sin necesidad de renunciar al amor por ello.

Pero sí puedo decir, para no alargarlo más, que en esta novela se puede entender, y que al final, a pesar de todo, triunfa el amor y los malos reciben su merecido.


4. Recomendado